Una casa que flota sobre su propio jardín
Un lote en Bosque Masaryk con vista lejana a la ciudad y a las montañas. La familia quería una casa de 288 m² donde la vida social sucediera en el jardín, sin muros que la separaran del paisaje.
Un volumen blanco, revestido en parte con madera, se eleva sobre columnas y deja debajo una planta social abierta: sala, zona de juegos y estudio con biblioteca miran al jardín a través de ventanales de piso a techo. Afuera, un sendero de losas, una piscina pequeña y 639 m² de paisajismo completan la casa.
Diseño desde septiembre de 2024 y obra en curso: 288 m² de arquitectura, interiorismo y construcción, más 639 m² de paisajismo.