Una casa contemporánea hecha para habitar una colección
Esta casa de 400 m² fue diseñada para una clienta muy particular, dueña de una gran colección de arte y de mobiliario antiguo. Buscaba combinar sus piezas antiguas con un aire nuevo y contemporáneo, sin que la casa se sintiera como un museo ni las piezas fuera de lugar.
Volúmenes blancos facetados vuelan sobre una base de piedra y enmarcan el paisaje de Ruitoque. Por dentro, una doble altura atraviesa la casa: escaleras curvas de acero, madera y vidrio suben entre muros cubiertos de cuadros, y lámparas de anillos suspendidas iluminan el espacio. Consolas, sofás chesterfield, relojes y bustos de la colección se apoyan sobre pisos claros, frente a ventanales que abren la sala y el comedor a la terraza y al jardín.
Diseñada en 2026 en el conjunto Bosque Real: una casa a la medida de su colección, donde lo antiguo y lo contemporáneo se encuentran.