Parque de las Mejoras Públicas: la Bucaramanga que podemos recuperar
Tras décadas de encierro y disputas, el reciente e histórico fallo del Tribunal Administrativo de Santander nos devuelve la esperanza urbana: el Parque de las Mejoras Públicas debe volver a ser un bien de uso público y de libre acceso para todos los bumangueses.
Un corredor verde para la ciudad
Para entender la magnitud de esta noticia, debemos mirar al pasado. En 1939, este inmenso pulmón verde le fue entregado a la Sociedad de Mejoras Públicas (SMP) bajo una noble premisa: administrar un gran corredor ambiental destinado exclusivamente al disfrute de la ciudad. Originalmente era un ecosistema vivo, unificado, que respiraba junto a una Bucaramanga en crecimiento.
Un parque fragmentado
Sin embargo, con el paso de los años, este invaluable corredor urbano fue perdiendo su esencia. Argumentando la necesidad de buscar recursos financieros para su sostenibilidad y operando bajo lógicas privadas, la administración terminó entregando y segregando grandes pedazos del parque a entes privados.
Equipamientos que nacieron con una vocación pública vital, como el icónico Teatro Sotomayor (hoy concha acústica), pasaron a ser escenarios con barreras. Terrenos que pertenecían a la huella original de este bosque terminaron cediendo su espacio a desarrollos inmobiliarios y comerciales cerrados. Hoy vemos cómo moles como el Centro Empresarial Chicamocha y el edificio Green Gold, junto a diversos restaurantes y cafés exclusivos, terminaron levantando rejas y muros. Lo que nació como un corredor para todos se fragmentó, perdiendo su permeabilidad y privatizando el esparcimiento.
Nuestra propuesta
Hoy, con la orden judicial de recuperar su carácter público y desmantelar el encierro comercial, desde Rojas Arquitectos queremos aportar a la conversación de nuestra ciudad.
En las imágenes contrastamos la huella histórica del parque con su estado actual fragmentado, y presentamos un boceto de nuestra visión contemporánea: un diseño que derriba barreras, reconecta el tejido urbano, reintegra los equipamientos culturales y le devuelve el protagonismo al peatón y a la naturaleza santandereana.


Es el momento de diseñar la Bucaramanga del siglo XXI recuperando la memoria de nuestro pasado.
¿Qué recuerdos tienes del parque y qué te gustaría ver en este nuevo espacio público?
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